viernes, marzo 17, 2006

Instintivamente Rubias. Rubias por instinto o por fracaso. (artículo)

De camino a un restaurante, mis amigas estaban hablando de lo lindo que le había quedado el tinte a una de ellas, fue ahí cuando me di cuenta que casi todas se teñían el pelo de rubio, después de pensarlo un rato, pregunte él porque de eso. Yo argumenté que lo hacían porque inconscientemente, buscaban acercarse al prototipo de mujer impuesto por la cultura, evidentemente occidental.

Hubo respuestas para todo, desde las que decían que les gustaba el color, las que decían que le daba luz a la cara, otras que no sabían muy bien porque y, hubo unas, que me dijeron que había que ser muy linda para tener el cabello negro. ¿Hay que ser muy linda para no teñirse el pelo de rubio? ¿Es ésta una razón real, o mera imaginación?

La lista de respuestas siguió creciendo. Hubo quien me comento que era más fácil para las rubias. Por supuesto no falto quien me dijera que las rubias son tontas y que es tener mas personalidad teñírselo de naranja zanahoria o mostrar las canas. Las razones que me llamaron la atención eran dos, la primera, la que decía que las feas se ven mas lindas con el cabello rubio y la segunda, que las cosas eran más fáciles para las rubias.

Con estas respuestas se demuestra mi teoría de que las mujeres, conciente o inconscientemente, buscar acercarse lo más posible al prototipo impuesto, sino que además, no tienen personalidad ni ellas ni el resto de la sociedad, es decir, todos somos unos borregos lo cual, de ser así, lo mejor será cortarse las venas.

Con un poco de curiosidad decidí seguir con mi investigación, haciendo una lista de las primeras diez mujeres que me vienen a la cabeza y, que más o menos, todo mundo conozca, me salieron: Cameron Diaz, Sandra Bullock, Demi Moore, Nicole Kidman, Caterine Zeta-Jones, Thalía, Angelina Jolie, Sharon Stone, Julia Roberts y Annette Benning. La muestra esta sesgada, clarísimo, y muestra más mis gustos que otra cosa, pero haciendo una estadística sale que hay: 3 rubias, 3 castañas, 3 de pelo negro y 1 peliroja, según yo, el pelo natural de la Kidman es pelirrojo. Así pues, las rubias ocupan el primer lugar junto con las castañas con un 30%. Buscando una muestra más imparcial encontré una lista de las mujeres más bellas del año 2004 según Terra.com (www.terra.com/mujer/especiales/mejorypeor2004/mejor_peor.html) y fueron por orden: Charlize Theron, Kidman, Rene Zellweger, Penélope Cruz, Paulina Rubio, Salma Hayek, Rosalyn Sánchez, Sara Jessica Parker y Jennifer López.

De nueve, cinco traen el rubio, una castaña y tres con pelo negro. Son mas rubias, sí, pero sigo sin creerme las respuestas de mis amigas. Es probable que no exista una respuesta científica, y en eso de gustos versa el refrán, se rompen géneros.

En una investigación hecha por la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore, EE.UU., dice que por instinto tanto hombres como mujeres buscamos los mismos patrones en el sexo opuesto: Caderas anchas, cintura estrecha y grandes pechos por parte de los hombres y, espalda ancha y cintura pequeña por parte de las mujeres, pero no dice nada del cabello ¿Es probable que el color del cabello también tenga que ver en esta búsqueda instintiva?

La evolución hace que para sobrevivir en la cada vez más exigente búsqueda de una pareja, y lograr la supervivencia de la especie, busquemos patrones que nos garantizan abundancia y salud. Esta es la razón de los pechos grandes o los hombros anchos, pero su búsqueda también está influenciada por prototipos culturales y sociales ¿Es ésta la razón por la que un gran grupo de mujeres se aclararen el cabello? Éste puede ser él titulo de la próxima investigación.

Creo que podremos aceptar el hecho de que existan cada mas rubias artificiales, el problema será cuando esa influencia pase a ser oriental, con eso de que la próxima potencia sea China ¿En ese caso qué harán estas mujeres, rasgarse los ojos? Solo espero que no me digan que para tener ojos redondos hay que ser muy bella.

Sin comer, ni dormir. (cuento)

Ayer estaba como es costumbre entre las dos y las cuatro de la tarde cocinando y viendo la tele. O mas bien, viendo la tele, y tratando de hacer algo para echarme a la boca algo que no fuera difícil de hacer. Y es que tenia en la nevera como tres kilos de manzanas de distintos meses que ocupaban espacio y estaban pudriendo. Yo, por mi las dejaba ahí, pero Santi en su faceta de niñera me comento que las tirara.

- Se están pudriendo las manzanas Beto. ¿de cuando son? – pregunto en un tomo como diciendo. Beto eres un guarro, tira las putas manzanas que llevan a ahí una eternidad.

- Ah, si. He comprado manzanas y no me las como, veré que hago con ellas – conteste mientras veía un resumen en el que decían que el Real Madrid estaba en crisis por haber perdido dos partidos en la liga y otro en la Champions. Y es que no puede ser que un equipo donde están los mejores jugadores de fútbol del mundo jueguen como si estuvieran jugando a la pelota caliente. Donde en vez de correr y pasar la pelota para anotarla en la portería contraria unas 30 veces en el juego. Corren al lado contrario, se dislocan el hombro, se quejan de una “paralítica”. Así le llaman los argentinos, que todo lo creen saber en el fútbol, a las patadas que se dan entre los futbolistas arriba de la rodilla y que te deja a medio caminar y con el músculo tenso.

Después de escuchar la reseña de crisis del equipo de los galácticos. Me levante y algo me decía que llamara a mi madre.

–¿mama, como estas?- pregunte sin saber porque había llamado a doce mil kilómetros de distancia a mi madre un día entre semana, cuando normalmente suelo llamar los fines de semana.
–Oyeeeee. Mi’jo – dice mi madre en su hermoso tomo de madre mexicana. -¿Por qué no me llamas?. Tienes cuatros semanas si llamar. ¿Qué, ya no te quieres juntar con nosotros?-. ¿Cuatro semanas?, no puede ser. ¿Tengo cuatro semanas sin llamar a casa?. A mi madre que tanto me quiere. O a mi padre que debe estar afligidísimo por que su primogénito no llama y le dice que esta disfrutando de la vida en Madrid tomando cerveza y comiendo jamón serrano.
-Mama no seas exagerada llame para tu cumpleaños –, conteste.
-Si claro. Cumplo años a principios de septiembre. Estamos a mediados de octubre- La puta madre. Con razón me zumbaba la cabeza cuando veía el teléfono, la agenda y las fotos de mi familia. Ahora entiendo como Einstein se le ocurrió la teoría de la relatividad y los viajes en el tiempo. No es que yo sea igual de listo que Einstein, pero es que cuando el tiempo y espacio se doblan de tal forma por los campos magnéticos originados por comer jamón serrano y que en contacto con las cerveza tirada a cuenta gotas para que le de un sabor reposado. Se inicia una reacción en cadena que puede tener dos consecuencias o hacerte viajar en el tiempo y que aparezcas frente a tu otro yo en un tiempo paralelo con la posibilidad de ocasionar una reacción que destruya el mismísimo universo. Pues es sabido por todos, que si tu te ves viviendo tu vida futura harás lo posible por no tenerla. Es claro que dije tu otro yo, porque si digo tu otro ello, se levanta de la tumba el mismísimo Freud y se pone a explicar que sus teorías no son sino un sueño de deseo sexual viajando en el tiempo a través de un agujero negro a la mente de Einstein. La segunda opción es menos dramática, que se te olvide llamar a casa.

-Ah, claro, es que ya sabes. Lo difícil que es la vida mamá. Tengo que buscar trabajo. Limpiar mi cuarto. Estudiar finanzas, ingles y empresariales. Regar las plantas. Ver el fútbol. Fomentar mis relaciones sociales. Hacer el diccionario mexicano-gallego y por si fuera poco cocinar. - conteste. No se si alcance a oír una risa de tamaño monumental o si cayo un rayo en casa.

-Si mi´jo, si vivir fuera de casa es un chinga – me dijo me madre con el rayo retumbando todavía por el teléfono.

-Mama, por cierto, como se hace un puré de manzana. Y es que tengo tres kilos de manzana en el refrigerador -. Nótese el dominio del diccionario mexicano-gallego y traducir nevera-refrigerador, refrigerador-nevera que ni el corrector de palabras de Word reconoce.

-Es muy sencillo. Igual que el de papas-, dijo con todo de sabiduría y su titulo de doctorado en cocina vagando por su orgullo.

-Si, muy bien. ¿mama... como se hace el puré de papa?- Y es que pelar las papas, hervirlas, machacarlas y agregar leche y harina de trigo no es lo mismo que hervir las papas, pelarlas, machacarlas y agregar leche y harina de trigo aunque parezca que si.

Una vez saludados todos en casa y haciéndoles prometer que entre tantas actividades de soltero responsable les llamaría una vez por semana me dispongo a realizar el puré.

Cuando termine de realizar el puré. Me dispuse a disfrutarlo. Santi con la misma voz de madre postiza o novia rompe pelotas, me dice – Beto, mira esto-

Yo pensé que me diría que recogiera las cáscaras de las manzanas que no había podido quitar de los pedazos de manzana hervida que se me habían caído de la mano por accidente. Cuando metí la mano a la olla con agua hirviendo para tratar de pelar las manzanas. O que me diría que limpiara las tres ollas había ensuciado, sin saber muy bien como. O que limpiara el piso pegajoso debido a que se me había caído el jugo extraído de la olla al momento de querer aprovechar todos los ingredientes de mi exquisito mangar. Pero no, me mostró una cosa de patas de seis centímetros a lado de un cuerpo fino, pegado a una de las paredes donde se guardan los vasos.

El mosco que media no menos de diez centímetros y agitaba las alas irregularmente era feo, horroroso, daba asco y miedo. Y es que un mosco de esos con solo volar hacia donde se encuentra la persona, centro de su ataque, produce en ella un miedo que paraliza el cuerpo. Y que otra cosa es el miedo sino la sensación y la imaginación. La mente se pone a imaginar todo lo que puede ocurrir ante el hecho que se presenta. Es por eso que al gente quiere morir rápidamente y sin dolor. De otra forma la mente tendría tiempo de generar imágenes en la mente sobre el dolor que puede venir. Estas imágenes generan escalofríos, temblores, sudores y hasta desvanecimientos. Miedo, miedo. Eso es lo que da el mosco monumental que esta en una de las estanterías de la cocina.

Si el miedo son una serie de imágenes de lo que puede sucederte con un evento próximo real o no, ¿entonces yo tuve imágenes?. Claro que las tuve. En fracciones de segundo vi como el mosquito volaba como una ráfaga de fuego hacia mi cara y con su deseo de satisfacer su voraz apetito se zambullía en mi cara y me la dejaba llena de piquetes. Los piquetes en coherencia con el tamaño del mosco, eran de cinco centímetros cada uno. Rojos, con ardor, salían inmediatamente. Me llenaban la cara, me cerraban los ojos, me deformaban la nariz. Por dios no podía ni respirar, no podía hablar. La boca parecía un grupo de manzanas rojas podridas. Las mejillas desaparecían y se convertían en bolas rojas. Todo esto en una fracción de segundo. Mira que el miedo es jodido.

Salí corriendo de la cocina, no quería comer, no con ese mosco en la cocina y para apaciguar el miedo me tumbe en la cama a dormir. No hay otra forma de renunciar al miedo que durmiendo, es decir, renunciando a estar despierto, a vivir. Así nos curamos el miedo. Caí en un placido sueño.

Mientras andaba por la calle camino al bar para tomarme unas cervezas, escucho detrás mío con voz ronca y fuerte. Cuidado, cuidado. Corre, corre, que va por ti. Al voltear veo al mosco de tras de mi mas rápido de lo que imagine, comencé a correr. Corrí con todas mis fuerzas, doble a la izquierda y a la derecha. Entre la agitación por mi falta de condición física y el miedo, el maldito miedo, veo al mosco. No puede ser. Viene con toda su pandilla. No, con toda su familia. O tal vez con ambas. Vuelvo a correr. Corro con todas mis fuerzas, salto los charcos de agua. Entro en el centro comercial y salgo por la salida trasera. La gente pasa a mi lado gritando. Ya no puedo mas, estoy sin aire, cansado, dolido, pero sigo corriendo. Corro por mi, por mi vida, por mis sueños, por mi miedo. Corro con todas mis fuerzas mientras los gritos de la gente me indican lo inevitable. Los moscos se acercan. Se acercan, no puedo mas, no tengo fuerzas.

Mientras me atacan, me trato de defender, pataleo, doy de manotazos. Veo a Santi entre la nube de moscos gigantes y le grito, le pido que me ayude.
-Santi, por favor. Santiiiii- ahogo mi grito entre el zumbido de mis atacantes. Veo acercarse a Santi, mientras siento los piquetes que entra como navajas en mi piel. Me arde, me duele, el miedo se hace realidad. Santi me grita que siga pelando, que no me puede ayudar.
-Cuidado con la pared, te vas a lastimar la mano-. La madre que lo parió. Me están atacando una nube de mosquitos radioactivos y el carbón me grita que tenga cuidado con la mano.

Siento un dolor en la mano. Precisamente en la mano, la mano de Santi. Bueno, mi mano con el aviso de Santi. ¿Qué carajo pasa aquí?. La mano me duele mucho. ¿Y los moscos?. Me encontraba acostado, en posición fetal. Protegiéndome del ataque de los moscos. Pero me dolía la mano. Abro los ojos y veo un libro, las sabanas y la almohada en el suelo. Como si hubiera luchado con alguien o algo. La puta madre, estaba soñando.

Trato de no dormir son las seis de la mañana, llevo toda la noche sin dormir ni comer. Y es que yo no se que es peor, si irme a la cama a dormir o la cocina a comer.

Madrid, 29 de septiembre de 2004

lunes, diciembre 19, 2005

Este mundo es una mierda. (cuento)

© Adrián L. Alexander

Este mundo es una mierda. ¿Otra vez con eso? ¿Cómo puedes decir eso si apenas llevamos dos años aquí? Es insoportable, ya no aguanto más. Ni pienses que vamos a volver a comprar un espejo de viajes, desde hace diez años que quiero comprar una pistola desintegradora de moscas y no he podido por tus caprichos. Hemos hecho tres viajes en diez años. No puedo creer que no te des cuenta, nos estamos yendo a la mierda. Que no mujer, que eres tu la paranoica. ¡Cállate, cállate! Déjame acabar. Ahí vas de nuevo. Que si, que lo veo yo. Cada vez llegan más extranjeros. Nosotros también somos extranjeros. No es cierto, nosotros tenemos derechos, ellos no. Comienza a llenarse la calle de autos, comienza a haber filas para entrar al cine o para pagar la compra. ¿Sigues haciendo la compra presencial? Déjaselo al robot-nevera, la hace mejor que tu. La quiero hacer yo, sino me aburro. Pues por eso hay filas en los supermercados por gente como tu. No se puede ir a comprar ropa porque ya no alcanzan las chicas que te ayudan a elegir. No se puede ir a un café porque escuchas miles de idiomas y no te enteras de nada. Normal, solo hablas uno, si te pusieras a estudiar. No, que aprendan ellos nuestro idioma. Ayer al regresar del cine, dos de los nuestros comenzaron a golpear a un perso-calamaro, le decían que respetara, que no era de aquí. Que horror ¿llamaste a los jedis? Que va, que se joda. ¿Como puedes decir eso? Estaban borrachos pero tenian razón. Tu estas loca ¿y si nos hacen lo mismo a nosotros?, nosotros tampoco somos de aquí. Pero nosotros hablamos el idioma y tenemos dinero. Tu si que estas loca.

Este era un mundo lindo, sin montañas, todo planicies plateadas. Con poca gente, toda muy cortes. Ahora quieren construir un balneario y un centro de ocio invernal. Lo que tenemos que hacer es irnos a Naboo o a Dantoine. ¿No son esos los mundos que salen en el documental Star Wars? Si, y son preciosos. ¡Estas loca! No voy a volver a pagar un espejo de viajes, ya te lo dije. ¿Y para que quieres una pistola desintegradora de moscas? Pues para ir al campo de tiro con mis compañeros de trabajo. Todos tienen una pistola y yo tengo que alquilarla, quiero la mía. Nos la pasamos muy bien, sueltan las moscas y comenzamos a disparar, así me saco el estrés. ¿Cuál estrés?, si no haces nada. ¿Cómo que no hago nada, quien trae la comida a casa?, ¿y el dinero que te gastas en pagar la suscripción a tus revistas interestelares? No entiendo como te entretienes desintegrando moscas con lo caro que es conseguirlas, ¿por qué no lo intentan con abejas, avispas o con los bichos esos raros que vuelan alrededor de los javas? Por que las moscas son más difíciles de matar, son un reto. Si pero hay que mandar a pedir por ellas a la Tierra, ese si que es un mundo feo. Esta feo porque lo dejamos jodido. ¿Lo dejamos? Si fueron los del siglo XXI, estamos en el CCC, eso fue hace doscientos ochenta siglos, yo no tuve nada que ver. Me refiero a la humanidad. Yo no se como les gustaba, había un frió imposible en invierno, calor de cuarenta y cinco grados en verano, ciclones y huracanes en otoño. Una capa de oso no se que protección. Ozono. Eso, el ozono que se acabaron poco a poco. La gente se moría. ¡Se morían!, ¿lo puedes creer? De hambre, de enfermedades, se mataban unos con otros. Había los que vivían en las calles, los que no tenían casa, ¡por dios que horror! Fueron ellos, no nosotros, así que a mi no me metas en el desmadre que hicieron ahí. Fueron nuestros antepasados, mujer. Claro, esos brutos, bestias, solo hicieron una cosa bien, conquistar el espacio. Ahora tenemos miles, millones de planetas donde vivir. Lo que no tenemos es dinero, así que ni lo pienses, no nos vamos a volver a cambiar, nos quedamos aquí, te guste o no.

Mira que me estas haciendo disgustar, nos vamos a ir. Ve a pedir otro préstamo post-generacional para un nuevo espejo. ¿Otro? Llevamos tres, ya les dejamos deuda a los hijos de los hijos de los hijos de nuestros hijos. No voy a pedir otro, ve tú a ver si te lo dan. Sabes que a mi no me lo dan. Pues hacen bien. Me estas haciendo encabronar. No me lo creo. Esta como una cabra esta mujer. Vete al banco. ¡Que no! Por cierto ya no voy a pagar la televisión interactiva, hace dos días estaba en el baño y salio un holograma diciendo que estaba en sesión de “En el ojo de la Galaxia”. ¿Saliste en la tele? Si, salí cagando, no tiene nada de gracia. Que emoción, ¿cuando sales? Hoy en la noche. Deja aviso a nuestros conocidos, ¿tus padres tienen tele iterativa? No. Es verdad, siguen viviendo en la era del micro ondas, están tontos. Tranquila, son mis viejos. Pero si es la verdad, no se como no se compran un horno de generación de partículas. Será porque no tienen plata. Por dios, mira que mi mujer esta tonta, no se que hacer con ella. Nos hemos ido a cambiar de planeta tres veces en diez años. Se gasta el dinero en ropa que no sirve para este planeta, se la pasa mirando la televisión iterativa y ni siquiera es capaz de usar el robot-nevera. Le voy a cortar la televisión.

Mi esposo es lo más soso que existe, es un mongol, no se como me case con el. Se va al planeta Mercurio a sacar metal, hace dos horas de viaje interestelar y luego se va al planeta “Little Vegas” a desintegrar moscas, que asco, desintegrar moscas. Es un pelele. Va salir en la tele y no me avisa, será una estrella. No todos salen en “En el ojo de la Galaxia” y este no me avisa. No me avisa. Ya no me quiere, no me dice nada. Hay gente que pide que le clonen para ver si sale en el programa y a este lo graban cagado. Tengo que avisar a todos nuestros conocidos. Me voy hacer unas llamadas déjame sola.

Que bien, si, me voy a ver el partido de los galácticos. Si vete, vete, déjame sola un rato. No me comprendes. No, no te comprendo. Me esta volviendo loco, comprar otro espejo de viajes. No estaría mal ir a un planeta mas lindo, no se porque le hice caso de venir aquí, solo se la pasa mirándose en el suelo, con eso de que es reflejante. Ojalá el partido sea bueno, mira que comprar otro espejo. Me gustaría el planeta Caribe o un crucero interestelar, pero volver a cambiar de hogar. Dejarlo todo: amigos, conocidos, comodidades. Ya me conocen en el bar, a parte, quiero mi pistola. No. No nos vamos a ninguna parte.

Si querida va salir en la tele. Lo filmaron hace dos días. Ya lo se, no te pude avisar antes, me acabo de enterar. ¿En serio?, lo vas a grabar, que bien. Te dejo que tengo que avisar a más gente. Se corroe de envidia, como me alegro, salimos antes en “En el ojo de la Galaxia” que ellos. Va por ahí presumiendo sus pieles de oso ewoks, es más pedante. Como me encantaría tener un abrigo como ese, o uno de tigre con botones de colmillos de elefante. Lastima que se los acabaron ¡Eran tan monos los animalitos esos! En cambio ahora, ¿qué tenemos? Extranjeros, malditos extranjeros. Voy a votar para que no los dejen pasar. Seguro que muchos no tienen permiso interestelar. Que horrible panorama, hay de todo; marcianos, calamaros, gamorreanos, jawas, wookies hasta vulcanos he visto. No los tienen que dejar andar por ahí como si nada. No son como nosotros, huelen mal y solo vienen a quitarnos dinero de los impuestos, hasta los dejan entrar en la seguridad social ¡Que asco!

Bueno, vamos a ver la televisión que vas a salir. No lo quiero ver. Anda vente, siéntate conmigo. Esta bien, pero que sepas que no vamos a seguir pagando la televisión iterativa. Mira, mira, ya comienza. Ahí estas, ahí estas ¿Te ves? ¿Dónde?, no veo nada, solo una mancha. ¿Ese es?, ¿es…? Es tu trasero corazón. ¿Qué, mi trasero? Que bonito, mira, se te ve el lunar en la parte izquierda. ¿A quien avisaste? A todos, a todos, ¡que emoción! ¿Quiénes son todos? Pues todos ¿Los del trabajo? Si, a todos. ¡¿Los del trabajo!? Nos cambiamos de mundo. ¿En serio, nos cambiamos? Si, este mundo es una mierda.

miércoles, noviembre 23, 2005

Espejos. (ensayo)

Ella se ausenta cuando no la quieres, pero ahí esta, omnipresente, en todos lados. A veces se muestra con fuerza, otras apenas se asoma. Muestra el rostro del conductor enojado del auto de atrás. Muestra la corbata mal puesta. Te saluda indiscreta en el techo de un hotel de paso, en los vidrios del metro cuando viajas y en los discos compactos cuando pones música.

Te sonríe cuando tomas la pasta de dientes y se disgusta cuando has aumentado de peso. Le recuerda a alguien limpiarse el maquillaje, a otros, que es la puerta de salida a nuevas dimensiones. Otros más, los supersticiosos, la tratan con respeto sino los maldice con años de mala suerte y los astrónomos con admiración para que les muestre las estrellas.

Cuando me acerco a ella, me recuerda mi infancia. Me habla de aquella cicatriz en la cara y recuerda como aquel día corriendo en el bosque una rama de árbol quiso ser el personaje del Zorro por un día y dibujar en mí una pequeña zeta. Otras veces me recuerda los horrorosos días en que visitaba al dentista y como con cada visita había mas hierros en la boca. Me habla de días perdidos en mi memoria que solo ella recuerda.

Ella escucha y habla, pero nunca de otros. Sabe secretos pero nunca los cuenta. Habla con las mujeres de belleza y de pinturas, con los hombres de la barba y con todos de los dientes. Habla más con los vanidosos y poco con los escuetos de vista. Habla para el que la quiere escuchar, sin saber cuando será la próxima vez, y te despide sin rencor, esperando la próxima vez que la volverás a ver.

Unos días me dice lo mal que estoy. Los ojos pequeños, el pelo sin peinar. Siempre el pelo sin peinar, pero cuando lo peino, es el primero que lo ve, y me dice si lo llevo bien o lo llevo mal. Supongo que no me gusta mucho lo que dice porque la chica de la peluquería siempre escucha la misma petición -Hazme un corte que no me tenga que peinar. Salir de la ducha y directo a la calle-. Pero cuando hay que hacerlo, cuando hay que aplacarlo, modelarlo, ponerlo en su sitio, ahí esta, para hablar y escuchar.

Si, mi relación con el espejo es de las mejores que tengo. Habla mucho y escucha todo, dice lo que ve y no tiene miedo a la reacción. Si me tiene que apoyar lo hace y si te tiene que putear también. Tiene confianza en mi o yo en ella. Porque mi espejo es ella, es la de la mirada indiscreta cuando entras a la ducha, la de la mirada serena cuando vas dormir, la de la mirada seductora cuando quieres seducir y la de la mirada aterradora cuando has hecho mal.

Porque mi relación con el espejo es perfecta, existe comunicación y confianza. No solo me dice, sino que me escucha atento. No se si seré el único que habla con el espejo, solo tengo el testimonio de la reina hermosa. Aquella que le pedía a su espejo que le dijera quien era la más hermosa del reino, pero sospecho que hay muchos en el club.

jueves, noviembre 17, 2005

Que me gusta y que no me gusta. (ensayo)

Empezar por escribir que me gusta y que no me deja un poco seco. Veamos. Me gusta, me gusta… Me gusta estar en Madrid. Me gusta la fiesta que tiene, el problema es el dinero. Es sorprendente encontrar marcha a las tres de la mañana. Me gusta tomar tequila, sino hay, cerveza. No me gustan y no tolero las bebidas obscuras. Tomar whisky o ron me dejan totalmente noqueado. También Me gustan los lugares con música en vivo. Me encanta oír un buen blues, jazz o rock. La semana pasada fui a la opera y también me gusto, supongo que porque fue algo novedoso, porque si tengo que escuchar una opera de tres horas en alemán me muero. Me gusta el cine. Lo veo en versión original, y no porque sea muy bueno en eso de los idiomas, más bien, porque no escucho ni un carajo las traducciones que hacen. Eso si es triste, llegar con la doctora y que e diga -Estas sordo, sordo-. En teoría mi problema no aumenta pero la ultima prueba marco una pedida del sesenta por ciento en el oído ¿Qué haré cuando tengo noventa años y no escuche ni un carajo? Se me encoge el corazón. Ya estoy pensando en las recomendaciones los médicos de casa. A mi mamá diciendo -Usa tu aparato- y a mi papá -No vayas a lugares con mucho ruido. No vayas a discotecas-. Eso será un problema ¿No salir en Madrid? Es como no bañarse en la playa, eso también me gusta. La playa. La arena dorada del pacifico mexicano o blanca del caribe. Las aguas azules, verdes esmeraldas y turquesas de Cancún y Miami, o las largas playas del Algarbe portugués y Andalucía. Me gusta viajar, supongo que a todos. No me gusta el estrés. -A nadie. -me dirán los chicos. Y ahora pienso en mi profesora diciendo -Escribes muy frio, escribe con sentimiento. ¡Emocionanos!- mientras hace un gesto con la cabeza decepcionada. No escribir frio, implicarme, sentimientos. Veamos, una lista: Decepción. No haber podido competir en mas nacionales de natación. Como extraño esos días de entrenamiento. Sentir el cansancio en los brazos, el fluir del ácido láctico en todo el cuerpo. El ambiente de una competición, el nerviosismo, la soledad y el silencio eterno del segundo que se tarda, estando en el banco de salida, esperando el disparo después de -En sus marcas-. Es eterno. Después el éxtasis de haber quedado seleccionado para el campeonato nacional, eso me gusta, o la decepción de no haber quedado, no me gusta nada. Supongo que me esta saliendo un dialogo interior, en fin, ya me corregirán en el taller. Me gustan las reuniones con mis amigos y con la gente que no conozco también. Me gusta tomar un café y charlar, o una cerveza y mirar a la gene alrededor. Chicas, mujeres, me gustan. El pelo largo, suelto, alborotado. Las miradas, el aroma, en fin, las personas en general, eso es lo que importa ¿y entonces, porque estudie cibernética?

lunes, noviembre 07, 2005

Viaje a Navacerrada. (cuento)

Hoy fui a Navacerrada. Después de casi cuatro años en España, conocí el pueblito aquel del que todo mundo me hablaba y que debe su fama a ser la pista de esquí más próxima a Madrid.

Navacerrada es un pequeño pueblo lleno de casas grandes y limpias, chalets de piedra y madera que muestran orgullosas a los visitantes que los que ahí viven pertenecen a un mundo insultante, un mundo que pocos conocen, la clase alta.

Después de visitar el mercadillo de antigüedades y de ver revalorizado el precio de una maquina de escribir que ya no sirve y que tiene cien años de antigüedad, jarrones y muebles, que en México llamaríamos de arte colonial bastante caros y una que otra chica bastante guapa, nos fuimos a la plaza central, una pequeña glorieta, donde todos los restaurantes ponen sus terrazas y mesas para que los comensales vean y exhiban toda la fauna que ahí se muestra. Los hay pijos-pijos, los fresas de nacimiento, la gente que nació con una vida libre de incomodidades, los hay buscapijos, aquellos que van a la casa del primer grupo y los habemos los intrusos, aquellos que no pertenecemos a ninguno de los dos, pero que nos divertimos viéndolos desfilar.

Después de unas cervezas, comimos pan con pateé, queso con nueces y hierbas, jamos y chorizo ibérico y una coca-cola a la orillas de un embalse que nos daba una vista preciosa. Es un pequeño valle desde el que se ve el embalse, la sierra y el pueblo. Colores verdes y cafés que contrastaban con el gris de la montaña y el azul del cielo de otoño, la melancolía pintada en la naturaleza.

Caminamos por una vereda para contemplar una preciosa panorámica de Cercedilla y volvimos antes de que el atasco de regreso a la ciudad fuera insoportable, una película en casa que no vale la pena ni recordarla, un excelente documental “Así es mi tierra” donde se muestran distintas ciudades y países desde la perspectiva de escritores consagrados y un programa de debate futbolistico. El Osasuna y su técnico mexicano en la cima, el Barcelona jugando de forma espectacular, el Madrid siempre presente y yo sin poder quitarme de la cabeza la charla con mi hermano.

Creo que está bien, se oye bien. Trabajando en el campo, cocinando y matando gansos, conejos y cerdos para el restaurante y con historias sobre su vida que bien podrían haber salido de un libro de García Márquez. Solo espero que sea feliz.

sábado, noviembre 05, 2005

Grafica de la felicidad. (ensayo)

Suelo escribir algunos artículos en la revista de un de un buen amigo – Vozed, Voz Editorial (http://vozed.nidaval.com/) y han propuesto tener un sección permanente, la he llamado “Perspectivas”. Lo interesante es que hay otro escritor, un muy buen amigo mío y guía espiritual en los momentos difíciles que también escribe –Chistian González- el, en este mes de noviembre habla del índice de felicidad de una persona. Propone una pequeña formula, un ratio (felicidad/tiempo) para saber si en ese periodo de tiempo (y) hemos sido felices, medianamente felicites o muy felices. El artículo es un texto excelente y esta escrito en un tono positivo. No solo se limita a dar el modelo matemático sino que nos propone una solución tan universal como complicada para aumentar este ratio.

Lo gracioso del asunto es que, dándole vueltas al modelo, también se puede obtener un índice de tristeza. Así pues los valores de la felicidad van del 0 al 1 y lo de la tristeza del 0 al -1 (x = de -1 a 1).

Si graficamos esta función en un plano cartesiano, tenemos la función de la felicidad (índice de la felicidad: f(x) = x/y) donde x son los valores que le asignamos a la función y y es el tiempo.

¿Y si sacamos la derivada de la función f(x)? La derivada de una función cualquiera obtiene el coeficiente (ratio) de cambio. Si obtenemos la derivada de la función “Índice de la felicidad” nos da la estabilidad emocional de la persona, es decir, si es una persona estable o, por el contrario, se altera mucho.

Al poder medir, graficar y tener un modelo matemático, también se pueden obtener estadísticas y con eso, los estadounidenses son expertos, obtener históricos, proyecciones futuras, predicciones estadísticas del comportamiento y hasta apuestas, pues habrá muchas variables imposibles de controlar como el entorno.

Se puede hacer marketing: escribir libros sobre el índice de la felicidad y como mejorarlo, vender la grafica personalizada para que un ejecutivo la cuelgue en su despacho presumiendo de que es una persona “estable” o para que una esposa lo lleve con abogado como prueba de que el inestable es el otro. Se pueden vender camisetas con el ratio y un eslogan “yo soy feliz” y hasta se pueden hacer cursos para empresas para cuantificar el ratio global y venderlo como un activo intangible.

Igual y debraye mucho, pero el modelo esta hecho y solo falta que su creado, Chistian, que lo explote.

viernes, noviembre 04, 2005

Sin brujula. (cuento)

De nuevo estoy en el parque y sigo sin tener idea de que voy a hacer con mi vida. Ayer por la tarde me reuní con el grupo de escritores, con quienes formo la generación M´05. Son un grupo de personas que dedican su vida y energía a escribir y mal vivir en trabajos monótonos y aburridos. SU pasión es escribir, y no como yo, que solo buscan un escape. No estuvo mal, hablamos de política, puteamos un poco a las autoridades locales por el hecho de tener Madrid patas arriba. Yo no tengo auto y aun así vivo las reformas que se hacen en la vía pública. Hablamos de los catalanes y los vascos y la energía que derrochan en hacer patente su nacionalismo. Estoy seguro que si los políticos utilizaran esa energía en solucionar el problema de la vivienda o la inseguridad, ya habría frutos.

Como uno de los pocos extranjeros del grupo puede que tenga una visión mas objetiva de la política de España, pero en general mis colegas son bastante cuerdos, menos mal, que no hay quien apoye al grupo de derecha que sino lo crucificamos.

En cuanto a mi, sigo sin saber ni puta idea con mi vida, no se como controlar el vació, supongo que la soledad en la que ahora me veo inmerso es porque el hombre es un animal de costumbres, y no soy capaz de cambiar mis pensamientos en otra cosa que no sea pensar en Maria. Sigo sin saber que es lo que faltó o falta y sigo sin poder concentrarme en mi novela.

Del trabajo tampoco se nada. A raíz de que mi jefe, un cabrón que debe mucha plata a hacienda y que a por eso me han rechazado el permiso de trabajo, me ha dejado, precisamente sin el permiso y sin trabajo. No vale la pena que siga ahí si no puede hacer nada para revertir mi situación. Ahora lo que tengo que hacer es buscar trabajo y encontrar una empresa que apueste por mí. Una empresa que vea lo que valgo y que me de un contrato para poder trabajar para lo que me contratan.

Así que mientras este parque esta rebosante de vida y de verde, yo he perdido la brújula en todos los aspectos de mi vida.

jueves, noviembre 03, 2005

El inicio de esto... (ensayo)

Comenzar este blog no será nada difícil, con la cantidad de cosas que tengo que contar, entre las mías y las que me cuentan, se puede agregar una nota diaria. Tampoco es mi intención hacer un diario, ni mucho menos trascender como escritor a través de el, pero con que exista un lector a parte de mi que se entretenga esto habrá valido la pena.

Mi nombre es Adrián L. Alexander, por su puesto es raro, pero bueno. Ingeniero de profesión, escritor por necesidad. No por necesidad económica, que también la hay, sino por necesidad del alma y la mente. Tengo que mantenerme ocupado sino me voy a volver loco.

Eso de loco es literal, me la paso pensando en (habrá que cambiarle el nombre sino se va a cabrear) Maria ¿Por qué? Ayer lo dejamos. ¿Por qué? Bueno, pues no se decirlo… no la pasábamos de puta madre, reíamos, jugábamos, hablábamos, pero faltaba algo, algo mas… supongo que me entienden, sino da igual.

Así que aquí me tienen en medio del parque solo, con la maquina tratando de contarlo. En realidad lo que quiero decir es que la vida es jodida. Si el hombre es un ser social ¿porque todo el mundo dice que estamos solos? Debemos de aprender a vivir solos y en soledad. Yo no creo que el hombre deba estar solo, pero eso si, mejor así que mal acompañado, ya lo dice el refrán.

Al mirar al mi alrededor veo a un viejito caminando, a una señora corriendo y a jóvenes igual trotando, todos solos. Se vienen al parque a mitigar su soledad con la naturaleza. O lo que me da más gracia, al Starbucks. ¿Se han fijado que ese lugar es una gran concentración de gente solitaria? Todos con el café y un periódico en la mano. Todos viéndose unos a otros pero sin la más mínima oportunidad de poder interactuar. Al final el lugar ese es una gran concentración de soledades.

En fin, aquí estoy solo y mi alma, pensando la cuenta del 100 al 0 descontando de 7 en 7: 100, 93, 86, 79… 0, me lo dijo un amigo mío, así dejas de pensar en lo que estas haciendo y es que tengo que dejar de pensar en Maria, sino, me volveré loco.